27.7.14

La ciudad mágica 6.

Él al escuchar todo aquello se giró y se fue, ella lo cogió del brazo y él se paró un  momento, así que hizo un zarandeo para que ella le soltara, ella cayó al suelo y el al ver que le había hecho daño se volvió. Ella vio que él estaba llorando y se sorprendió tanto, que el estomago se le puso del revés. Por un lado se sentía culpable, pero por otro no porque pensó que más había llorado ella.

Cada uno se fue por su camino ella se fue a su casa. Una vez en el autobús ya sentada pensó en todo lo que había sucedido, quería que fuera una pesadilla pero era tan real como la vida misma, seguía sin entender nada pero ya le daba igual solo quería olvidar todo aquello cuanto antes. Así que se abrazó a ella misma y siguió su camino hasta llegar a casa.

Él por otro lado se sentía mal la cabeza le daba tantas vueltas que no capaz de pensar en otra cosa que en lo que le había dicho ella. Se quedó tumbado en la cama del hotel llorando, hasta que se durmió.

A la mañana siguiente ella se sentía liberada por fin de esa “pareja tóxica” no se arrepentía de nada de lo que había hecho. Así que se levantó con fuerza era el principio de una nueva historia para ella “de cerrar un libro y abrir otro”.


Él por otro lado estaba hecho polvo y aturdido….así que se paso todo el día en la habitación dando vueltas en la cama y cuando cayó la noche se fue a dar una vuelta por la ciudad ya que a la mañana siguiente se iría para Galicia.

Ella estaba enamorada de Galicia y desde que fuera por primera vez supo que tenía que volver así que después de 1 año allí estaba ella. Esta vez se fue para quedarse ya que había encontrada un trabajo allí en su ciudad le había sido imposible, sabía que iba a estar lejos de su familia y que allí se encontraría con él. Pero era Galicia era su destino.

Alquilo una casa rural en la que viviría ella sola, la casa era pequeña tenía dos habitaciones en las que apenas le cabía la cama, pero no le importaba era feliz. Cada día al levantarse salía al campo respiraba y se sentía libre y feliz. FIN 

25.7.14

La ciudad mágica 5.

Salió de casa media hora antes del encuentro, cogió el autobús y una vez sentada allí se puso sus cascos y con una sonrisa en la cara encendió su reproductor y se metió en su mundo. Llego 10 minutos tarde, el estaba allí esperándola.

-Hola, pensaba que ya no vendrías.-dijo él.
-Hola, es que el autobús ha tardado un poco-dijo ella.
-¿Cómo estás?- le dijo él- no sabía porque pero estaba tan nervioso que apenas los nervios le dejaban hablar.
-Bien, no me ves. -Se dio una vuelta y empezó a reírse.
-Jejejeje, que graciosa la niña, parece que se ha tragado un payaso – le dijo él.
-Oye tampoco te pases, era una broma. La verdad es que te veo un poco nervioso y solo era para romper el hielo idiota- le dijo ella sacándole la lengua.
- Yo nervioso, no que va.
-Anda vamos a buscar un banco o un sitio para tomar algo, tú qué prefieres, ¿helado o refresco?-le pregunto ella, pensado que peor no podía ir la cosa.
-Ummm…. Refresco.
-Pues yo quiero un helado, así que iremos a una heladería.
-Entonces no se para que preguntabas.-le dijo el algo dubitativo.
-Jejejejeje, pues por educación pero ya tenía claro dónde íbamos a ir, además no te quejes que donde te voy a llevar venden refrescos y helados-le dijo, ella con aire burlón. Era obvio que a cualquier heladería que fueran venderían las dos cosas.

Y sin más ella le cogió de la mano y él le dio un abrazo.

Fueron a una heladería para ella era la mejor de Valencia, al menos de las que ella había visitado, que no eran pocas, estaba cerca de la plaza de toros y había un helado de brownie buenísimo.
Estuvieron charlando de todo un poco, de todo lo que les había cambiado en ese tiempo sin verse, pero no hablaron de ellos de que iba a ser de todo aquello.

Ella no le reflejo a él sus dudas ni le dijo lo mal que lo paso aquella vez que le dejo tirada, a ella se le hizo un mundo y él apenas le dio importancia o al menos fue lo que ella pensaba. Ella quería decirle que le estuvo esperando esos 2 meses y no sabía porque a última hora él había decidido no acudir a su cita y ella necesitaba entenderlo, ya que desde aquel día todo había cambiado para ella y no solo respecto a él si no respecto a todo. No paraba de buscar explicaciones y de pensar que todo el mundo la iba a fallar, como había hecho él. Si la persona que ella más quería le había fallado que no harían los demás, pensaba ella.


Por otro lado él estaba hecho todo un mar de dudas no sabía que pensar, pensaba que todo estaba roto que no quería seguir con aquello, que por otro lado ya hace tiempo que para él se había terminado. Pero entonces pensó ¿Qué hago aquí, si no es por ella? Al hacerse esa pregunta él pensó que quizá se estaba enamorando como aquella primera vez que lo hizo, pero como podría ser eso. Él no quería sufrir como aquella vez, pero pensó que ella no era como aquella chica, ella era una chica distinta, tan diferente. En definitiva estaba hecho un lio, y no sabía en qué iba a terminar todo aquello.

Después de que ella termino su helado y el su caña, ella fingió ir al baño pero en realidad fue a pagar. Sabía que el por su orgullo de que una mujer no puede invitar a un hombre él no lo aceptaría. Así que no se le ocurrió otra excusa mejor.
Ninguno de los dos se atrevía romper el silencio así que por fin ella se levantó y dijo vamos a dar un paseo, y evidentemente él aceptó. Siguieron caminado en silencio, y ella no aguantó más así que decidió romperlo.

-¿Vamos a estar sin hablarnos, mucho tiempo más? O piensas decirme de una vez que haces aquí.- le dijo ella bastante enfadada.
-Pues aquí contigo dando un paseo, he venido a verte por tú cumpleaños- dijo él, callando todo lo que le quería decir.
-¿Enserio? Eso es lo único que me vas a decir después de todo- ella estaba alucinando, cada vez más enfadada.
-Pues no sé qué es lo que quieres que te diga.-dijo él, haciéndose el tonto.
-Osea vamos a ver si lo entiendo. El domingo por la noche me dices que vienes a verme, el lunes a mediodía me dices que no y te inventas una mentira que no se la  cree ni dios y te vas a Madrid todo el fin de semana, luego me pides perdón, te perdonó y para terminar me envías un mensaje diciéndome que me echas de menos que me quieres ver y a la semana siguiente vienes y ni me llamas. Ha y ya el colmo de todo el día de mi cumpleaños me mandas un mensaje y no para felicitarme. Y encima me dices que tú no entiendes nada, y ahora estas aquí para verme, ¿y qué  quieres que lo entienda? Pues no, no lo entiendo y tú no haces mucho por explicarte la verdad.



20.7.14

Verano.

En verano hay gente que se vuelve idiota o como tenemos más tiempo para pensar descubrimos que lo son.

No sé el caso es que estoy harta de que conozcas a gente un verano y en septiembre cuando vuelves a la rutina ya no están, cansada de amores de verano que duran exactamente eso , ¿y en invierno qué? en invierno se olvidan de ti, cuando más necesitas un abrazo para resguardarte del frío, cuando más necesitas esas noches abrazados para daros calor, esas noches de pelis comiendo palomitas, esa mirada que te lo dice todo, esa caricia que hace que se te pongan los pelos de punta y esas noches de pasión en las que de repente es verano otra vez.

La verdad que intento entenderlo y no lo entiendo, y por lo visto nunca lo entenderé. Para que esforzarte en querer a alguien si sabes que solo te va a durar el verano. Y luego te tiras todo el invierno olvidándote de esa persona.

Y los amigos pues conoces a un montón de gente en conciertos, festivales, fiestas…pero llega septiembre y nadie se acuérdate de ti, y esos que pensaste que un día eran tus amigos ya no están, y de repente te encuentras sola otra vez.



Pues no se vosotros pero yo me quedo aquí viviendo mi verano como todos los años y si conozco a alguien y merece la pena lo mantendré en mi vida y si no pues no. Estoy cansada de perder el tiempo con personas que no me aportan nada bueno y que se piensan “que soy especial”. Pues no, no soy especial soy una persona como otra cualquiera con mis defectos y mis virtudes, con mi mal humor y con mil sonrisas cuando estoy contenta a y para toda esa gente que me  llama niña pues hoy les digo que si que tengo 22 años y soy una niña y no dejare de serlo nunca porque así SOY FELIZ y lo opinen los demás, me importa una mierda.

7.7.14

Supervivencia.

En la vida hay muchas cosas que te marcan y cada uno es libre, o más bien tiene que saber cómo afrontarlas como mejor sepa. A veces tomamos decisiones que no nos gustan, a veces a nosotros mismos y otras veces a otros no les gustan, pero siempre intentamos hacer lo mejor para seguir adelante, para que aquello que nos ha hecho daño o eso que una vez estuvo en nuestra vida y ahora se ha ido, bien porque nosotros lo hemos querido, o porque ellos lo han decidido, ya no nos duela tanto.

Esto es supervivencia y claro que muchas veces nos equivocamos, pero se trata de vivir y cada uno elige su vida y si algo se ha roto. Eres tu quien tiene que arreglarlo, se trata de vivir, de tomar decisiones, de tu vida tu propia vida. Porque al final estamos solos en todo, si a veces tenemos apoyo de las personas que nos quieren, pero otras veces  no. Y ahí tienes que tirar para adelante por ti, por descubrir tu camino y tú eres el único que tiene que creer en ti y luchar por ti.


Así que hoy os doy un consejo creer en vosotros mismos, y si nadie dice que no podéis hacer una cosa o que no estáis haciendo lo correcto. No lo hagáis caso y si vosotros creéis que es lo correcto adelante. Eliminar de vuestra vida todo aquello que es os hace daño cambiar las cosas de vuestra vida que  no os gusten. Solo vosotros sabéis lo que es correcto para vosotros mismos.

2.7.14

Ese de la barra.


Volviste después de un concierto,
pidiéndome más.
Entonces te cogí del brazo, y te bese.
De pronto me encontré en tu casa
sin ropa tirada en la cama, pero al girar,
no eras tú era tu amigo ese de la barra.

Supongo que me dejaste colgada,
y tú amiguito me llevo a su casa,
y copa tras copa me deje llevar.

Al día siguiente me llamaste,
para ver como estaba,
o para limpiar tú conciencia
por haberme dejado tirada.

Desde entonces sigo con tu amigo,
ese de la barra.
Me llama princesa,
Por ser una puta en la cama,
Y una señora en la calle.

Y hoy te doy las gracias,
por haberme dejado tirada,
porque así conocí a tú amigo,
ese de la barra,
que ahora, me hace feliz.

Y así que estoy en su casa
sin ropa tirada en la cama.

Mireia Viedma