A la mañana siguiente ella fue a sus clases, pero no
podía parar de pensar en él, no paraba de preguntarse ¿le recordará, se habrá
olvidado ya de ella? ¿Estará bien?
Entonces miró la agenda y vio que quedaban 3 semanas para
su cumpleaños, y de las pocas ganas que tenía de celebrarlo, ese año había
pasado muy rápido, demasiado. Así que al no celebrarlo era como si no hubiera
pasado, eso pensaba ella. Desde aquel octubre
todo para ella había cambiado: sus intentos por olvidarle eran en vano,
había una conexión que le unía a él, al principio pensó que solo era sexo o
atracción física, pero luego había una
conexión que hacía que aunque ella no quisiera él aparecía como por arte
de magia, esa conexión que algunos la llamaban “amor”.
Al principio ella no lo quería aceptar, pero si ella
estaba enamorada, enamorada hasta el
extremo de acordarse cada día de él y de todos los momentos con él.
Entonces su amiga al ver que estaba tan distraída le
pregunto que le pasaba, y ella le dijo “lo
de siempre” y sin más su amiga le abrazo y ella le dio las gracias y luego las dos empezaron a reír. Ella era una
chica solitaria, no salía mucho ni tenía muchas amigas, pero las que tenía eran
las mejores que podía tener y aquella lo era de verdad.
Al llegar a casa se puso a comer aunque no tenía ganas de
nada ese día había sido muy raro. Luego se puso a estudiar y por la noche como
su cabeza decidió como todas las noches no parar de dar vueltas. Escribió una
canción “Mentira” la llamó, ella. Pensó que como le iba a olvidar si no
paraba de pensarle y escribirle todos los días, ella quería aprender de ello y
por eso le quería olvidar.
Pasaron los días y nada ella seguía sin tener noticias de
él hasta que llego el día de su cumpleaños, su día había llegado y además era
viernes y en clase todo el mundo la felicitaría, lo único que le gustaba de
aquel día era la tarta una tarta que comprarían especialmente a su gusto por su
día.
Se levantó se puso su camiseta de su grupo favorito,
pensó que al llevar la camiseta de su grupo que tantas alegrías le había dado
su día sería un poco mejor y además cumplía 22
años, los dos patitos, así que se puso su mochila y se fue camino a clase.
Al llegar su amiga la esperaba con una sonrisa diciéndole felicidades gracias
le dijo con una sonrisa. Acto seguido todos sus compañeros la felicitaron,
hasta sus profesores. Pero ella no sabía que al llegar esa tendría una sorpresa
esperándola…
No hay comentarios:
Publicar un comentario